viernes, junio 3

El Búlgaro

A Shaula
lo prometido es deuda,
y las deudas se pagan.
Al menos, yo las pago...


Ay, m’ijo, a pesar de que tú me dijiste no quería creer lo que le pasó a tu hermano, así que fui a verlo con mis propios ojitos. Tu esposa insistió en acompañarme: no me quería dejar sola. Perdón por hacerla ver eso.
Ahí estaba, tirado en el piso, boca arriba, con la sudadera llena de sangre y la cara manchada. Dicen los de la ASE que le dispararon en la panza y en el pecho y, ya que lo habían bajado, le dieron el tiro de gracia.
Yo se lo dije tantas veces: el que a hierro mata, a hierro muere. Y ahí está… Pero era mi hijo; seguía siendo mi hijo aunque tu papá lo desconoció después de lo del viejito ese que se resistió. Tiene razón: hay cosas que no se hacen ni aunque uno sea matón. ¡Hasta entre las ratas hay clases!
Pero se pasó con eso de negarle hasta el apellido. Ahora no podemos reclamar el cadáver y velarlo y sepultarlo como Dios manda porque no podemos dar su nombre. Se irá derechito al Infierno con el apodo de El Búlgaro.
Dizque lo mataron por deudas. Dicen que le debía lana a otros vendedores. Si era así, ¿por qué cubrirlo con una cobija? Lo que él debía eran vidas, ya ves que todo lo quería resolver a balazos.
A mí se me hace que lo mandó matar la vieja argüendera esa que lo denunció. ¿Sí te acuerdas de ella? La que desistió de la denuncia cuando tu hermano la amenazó con secuestrar a su familia. Yo también me hubiera rajado.
Pero, sea lo que sea, era mi hijo y no puedo dejar las cosas así. Su sangre me llama. Voy a averiguar quién fue, y entonces…
–Usted quédese tranquila, Amá. No se meta. No se manche de sangre. No se condene también… Yo ya sé quién fue.

3 comentarios:

Ricardo Trapero dijo...

Me gusta la sutil narrativa que empleas entre los recovecos que deja la muerte.
Búlgaro como nacionalidad o el empleado para hacer yogurth?
Enhorabuena y venga el siguiente !

Anónimo dijo...

Me gusta, es la página de la nota roja pero muy elegante.Invitando al lector a querer más. :)

Anónimo dijo...

Me hizo sentir muchas cosas! Me gusta tu prosa, es siempre una revelación, me cae. Gracias, ahora soy yo la que ha quedado en deuda contigo.
Shau.